jueves, noviembre 09, 2006

Espera... que te cuento...

Es curioso lo que da de si algo como: La Espera.
Esperando, en todas y cada una de las definiciones, las 7 que nos da el diccionario, una espera que no se limita únicamente a su aspecto temporal concreto, sino a la espera en si.

Esperamos en la cola de la compra con el numerito en la mano a que nos den la vez, en la consulta médica sin saber a donde mirar, en el atasco dentro de esos ataúdes de metal cagándonos en los políticos de turno y hurgando en la nariz, esperando a que el semáforo cambie de color y que muchos peatones ignoramos, esperamos los resultados de unas pruebas, de exámenes, de una sentencia judicial, de resultados electorales, de una entrevista de trabajo, esperamos esa llamada, ese mensaje, ese mail que a veces nunca llega, esperando el mejor momento para pedir matrimonio, esperando el mejor momento para tener hijos, esperamos en el andén a que llegue nuestro tren que a veces nunca llega, en los malditos aeropuertos y sus controles de inseguridad, esperando un beso, un abrazo y aún así por mucho tiempo que transcurra, seguiremos esperando en infinidad de situaciones y momentos.

En muchas ocasiones, aún sabiendo lo que hay detrás de ese compás de espera, sabiendo el resultado, nos aferramos a la idea de que el respuesta cambie por arte de magia, cuando sabemos que no sucederá... es cuando la espera metamorfosea y se convierte en esperanza.

Como decía Sabina...
“...esa sala de espera, sin esperanza...”

Esperamos a que algo suceda, para que nuestra mente y corazón levanten el puño y se pongan en pie de guerra, aunque a veces lo hagan sin esperar a nada ni nadie.

Hay esperas que nos paralizan, como si el tiempo se congelase, donde lo único que se hace es esperar, y a la pregunta “¿qué haces...?” la única respuesta es “...esperar...”

Existe esa espera, que nos permite seguir a nuestra marcha, pero que todo lo relativiza en función de esa espera, que ni nos permite hacer planes ni proyectos, ni estar tranquilos y en paz, porque estamos a la espera de un si o un no, de blanco o negro, de arriba o abajo, esperando esa señal que a veces, ni es señal ni es nada y la espera se torna eterna. Una espera que nos come por dentro, de la que no somos concientes, pero esperamos.

La espera, en esta sociedad que vivimos, esta marginada, se considera una perdida de tiempo, un tiempo que no va a ninguna parte, y no se va a recuperar, enemiga, dolorosa, pero no creo que sea así... si esa espera se aprovecha, se goza, se vive, nos aporta mucho mas de lo que nos pensamos, pero a la velocidad a la que va este tren en el que casi esta prohibido esperar... pero quien dijo imposible...

Un día, con Sonia, sentados en un banco, me preguntó qué hacía, mi respuesta fue, “fumar”, estábamos en Calcuta, un lugar donde la espera y el tiempo es diferente.
Unas de las respuestas que le podía haber dado, era “...nada...” “...esperar...”, pero no, mi respuesta fue “...fumar...”, supongo que porque ya había arraigado en mi ser el compás que marca la vida en India, impregnado del “tora, tora... shanti shanti...” o como sucede en centro-américa y sur-américa “...al suave...” el “...ahorita...”, había aprendido a darle sentido a esa espera, intentando entenderla, dándole el valor que tiene...

Ahí, en ese momento me di cuenta, que algo había cambiado, que a la espera la miraba con otros ojos y no la sentía tan adentro, ya no era enemiga, ni inquietud, ni intranquilidad, ni tiempo que se va, ni decepción o disgusto... no... era mi amiga, y ahí andamos... conociéndonos...

Supongo que todos en la vida esperamos algo, a alguien, un porque, un donde, un cuando, un como, incluso esperamos algo de la Vida.
La Espera, algo que siempre nos seguirá y nunca nos podremos desprender de ella, pero si podremos aprender a convivir con ella de la mejor manera posible o al menos...

...eso espero....


5 comentarios:

Blogger Angel Negro ha dicho...

Saludos Alvaro, gracias por tu visita, ahora te la devuelvo y te enuncio que te he colocado entre mis links favoritos, ya que ese amor por Calcuta merece estar aqui. Por cierto veras que tengo varios links de amigos/as Españoles que han estado o aun estan por tierrar de Suder. Te aconsejo que eches un vistazo a tres de ellos: "Locos Voluntarios de CAlcuta", "La vuelta al mundo en 15 dias" y el ultimo "Nuestra Mari en Calcuta", los dos ultimos corresponden al Centro de New Light en Kalighat con el que colabora nuestra ONG.
Bienvenido y gracias por compartir tan bellas experiencias Indias con nosotros.
Un abrazo

2:34 p. m.  
Blogger nosue ha dicho...

Creo que la espera es como la búsqueda... hay muchas posibilidades de pasarnos media vida con ellas entre las manos... quizá al final la vida no sea mucho más que eso...
¿cómo va tu peso??

11:56 a. m.  
Blogger alvaro ha dicho...

Vaya... la espera, la busqueda... si... toda una vida para ello... que grande... quizas solo sea eso y como lo complicamos...
mi peso... ya estamos en 79... y subiendo... gracias!!!
un abrazo grande!!!

3:07 p. m.  
Blogger Maik Pimienta ha dicho...

Y saber esperar es disfrutar también. Eso creo yo al menos. No hay que conseguir siempre, me vale saber que se puede conseguir. Abrazos.

11:17 a. m.  
Blogger Miguel Angel Peláez ha dicho...

La verdad es que sí.. quizás todo el mundo esté esperando algo, alguién...Es una cosa que tenemos en común, ciertamente!!!

Saludos...

9:37 a. m.  

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